Narcisismo
Esta vez quiero hablarte sobre el narcisismo, un trastorno de la personalidad que por desgracia cada día está más y más presente en nuestra vida y en la de la gente que nos rodea.
Llevo varias semanas escribiéndola. Me encontré en mi camino por casualidad con un estudio que hablaba sobre el narcisismo, y me sentí tan identificada de haber vivido una situación como la que en él explicaban en algún momento de mi vida que empecé a informarme más y más hasta llegar al conocimiento que tengo ahora. Parece poco tiempo, pero me he involucrado tanto en esto que creo tener una amplia comprensión de lo que es el trastorno narcisista.
A medida que iba recopilando información, iba escribiéndola en esta entrada. Ya sabes que este blog es mi cajón de-sastre, por lo que escribir me ayuda mucho a plasmar todas mis ideas, pensamientos y conocimientos. Después, ya sólo queda ponerlo todo en orden, pero eso suele fluir solo.
Por eso, voy a compartir contigo todo lo que he aprendido sobre este trastorno tan, repito, a la orden del día en nuestra sociedad:
El narcisismo (uno de los varios tipos de trastornos de la personalidad) es un trastorno mental en el cual las personas tienen un sentido desmesurado de su propia importancia, una necesidad profunda de atención excesiva y admiración, relaciones conflictivas y una carencia de empatía por los demás. Sin embargo, detrás de esta máscara de seguridad extrema hay una autoestima frágil que es vulnerable a la crítica más leve.
Un trastorno de personalidad narcisista causa problemas en muchas áreas de la vida, como en las relaciones, el trabajo, la escuela o los asuntos económicos. En general, es posible que las personas con trastorno de la personalidad narcisista se sientan infelices y decepcionadas cuando no reciben los favores especiales ni la admiración que creen merecer. Es posible que no se sientan satisfechos con sus relaciones y que otras personas no disfruten de su compañía.
Hay siete rasgos que les caracterizan. No significa que tengan que tener los siete, pero sí la mayoría de ellos. Te los enumero a continuación:
1. Se creen superiores, pero no son nadie sin tu admiración
Los narcisistas son arrogantes y prepotentes, y no lo son por casualidad. Se creen únicos, especiales, dueños y señores de una existencia maravillosa que está muy lejos de la que los demás podrían siquiera imaginarse. Este concepto grandioso de su personalidad y de su vida les lleva a pensar que no se pueden relacionar con cualquiera, que deben buscar personas de su categoría. De ahí que la mayoría de las personas signifiquen muy poco para ellos.
Curiosamente, sí son conscientes de sus defectos, y algunos incluso saben que exageran sus capacidades muy por encima de la realidad. Por eso necesitan ser admirados constantemente. Lo malo es que, en su afán por sobresalir, exageran sus logros hasta un límite tan estratosférico que se convierten en personas extremadamente competitivas. Son los únicos que consiguen triunfos en la vida. Los demás no están a su altura y se fijan sólo en lo negativo de las personas a su alrededor para destacar por comparación.
También piensan que sus experiencias tienen más valor que las de los demás y sienten que deben constituir el ejemplo para aquellos que los rodean. No lo hacen por dar consejos, sino para ser el centro del discurso. Eso provoca que sus relaciones sociales se deterioren y necesiten nuevos contactos que les admiren aunque, con el tiempo, modulan el discurso al asumir que generan rechazo.
2. Tienen la misma capacidad de escuchar que las piedras
El mundo de los narcisistas es pequeño, se limita a lo que ellos piensan y hacen, y en su cabeza sólo caben ecos de sus propios pensamientos. No escuchan a los demás porque no les importan nada. La avidez de admiración les lleva a creer que todo en su vida es excepcional, no existen hechos normales, y su existencia es maravillosa y está plagada de triunfos y notoriedad. La mentira es uno de los andamios de los narcisistas, pero sus historias son lejanas y difíciles de confirmar.
Sin embargo, en sus relaciones personales y sociales impera la envidia, tanto la que sienten por los éxitos ajenos como por la que creen que los demás tienen por sus logros. La cautela es la norma si un narcisista se acerca a ti, ya que si tienen que pisarte para sobresalir, no dudarán en hacerlo.
Son los peores amigos que uno pueda tener porque su falta de receptividad los hace incapaces de ayudar a los demás. Los narcisistas te la pueden jugar en cualquier momento.
3. El éxito ilimitado
Formarse una realidad paralela también es uno de los rasgos identificativos de los narcisistas. La mayor parte del tiempo no viven en la realidad. Sus conceptos erróneos sobre sus capacidades los introducen en un mundo de fantasías y de poder sobre los demás. Lo único que hacen, con la esperanza de alcanzar el éxito a toda costa, es engañarse a ellos mismos y a los demás.
Las personas narcisistas solo pueden alcanzar el objetivo con una imaginación desbordada. Suelen mentir. Un clásico es que te hablen de cosas lejanas que nunca podrás comprobar, pero cuanto más se engañan a sí mismos, más se lo creen. Con su fantasía ilimitada maximizan y rentabilizan las buenas experiencias, que en buena parte se han atribuido de otros. Todos mentimos, pero no más de dos veces al día, que es la cifra que marca cuándo podría ser un problema. Por supuesto, no les hagas caso si te echan la culpa. En la vida del narcisista el fracaso siempre pertenece al mundo exterior.
4. Ocultan sus emociones, sobre todo su vulnerabilidad
Si alguien cercano a un narcisista está pasando un mal momento, no le hará el mínimo caso (fui claro ejemplo de ello), pero cuando ellos se sienten mal sí buscan que los demás le brinden su apoyo. Su problema es que, al pretender situarse en el centro de gravedad de sus relaciones, están despojados de empatía y eso les impide ponerse en el lugar de los otros. Aún así, suelen ser vulnerables.
Lo que pasa es que los narcisistas sienten la necesidad de esconder sus defectos a toda costa y convierten su inseguridad en una falsa fortaleza cuyo objetivo es que nadie pueda hacerles daño. Para conseguir no mostrar su vulnerabilidad harán todo lo que sea necesario, como hablar excesivamente, reconducir las conversaciones, menospreciar a los demás y señalar sus defectos, etc. En resumen, lo que sea con tal de no mostrarse débiles.
5. Son adictos al control
Los narcisistas no pueden mantener las manos lejos del timón. Quieren que nadie pueda desvelar su inseguridad y su falta de autoestima, y por eso tratan por todos los medios llevar cada situación a su terreno.
Una vía frecuente para compensar los sentimientos de dolor o frustración son las adicciones, ya sea hacia las compras, el alcohol, las drogas, el deporte, el sexo o el juego. La adicción, que interfiere en su vida personal, laboral y social se relaciona con la necesidad de sentir euforia constantemente y amortiguar el malestar porque la persona narcisista no puede consentir que en su vida haya dolor, ya que siente intolerancia al apagamiento y la tristeza.
6. Si se hacen contigo, serás su marioneta
Si miraras los contactos de la agenda de un narcisista, verías que el criterio para clasificarlos distingue a quienes les pueden servir de los que no. Los narcisistas suelen aprovecharse de los demás. Lo hacen, por ejemplo, con personas bien posicionadas para ganarse su confianza.
Y es que los narcisistas dominan el sutil arte de llevar a su terreno tanto a las personas como las situaciones, impidiendo el libre fluir de los acontecimientos. Siempre están al acecho, preparados para reconducir a quienes intenten decir o hacer algo que no les guste o que no les permita manifestar su grandiosidad y poder frente a los demás. Amigos de este tipo sólo traen problemas porque siempre se sitúan por encima de ti, constantemente quieren rebajarte e intentan que sirvas a sus propósitos. Una vez más, fui víctima de ello.
7. Un narcisista nunca se identifica como tal
Si tras leer todas estas características piensas que lo mejor que puedes hacer es pedir cita con tu psicólogo, puedes estar tranquilo. Reconozco que al principio yo me asusté de mí misma porque me he visto reflejada en alguno de esos rasgos. Sin embargo, un auténtico narcisista nunca se identificará con ninguno. Para la persona narcisista, las aspiraciones nunca son desmedidas. Si son el centro de atención es porque lo merecen. Para esas personas es ridículo intentar identificarse con estos puntos.
Algo que también me llamaba mucho la atención era cómo piensan estas personas, cómo sería hablar con alguna que fuera consciente de su trastorno, y qué respuestas sinceras y reales daría a mis preguntas. Finalmente, buceando y buscando, conseguí encontrar a alguien que las respondió. Esto fue lo que saqué en claro:
1. Te preguntarás por qué te tratamos tan terriblemente después de que fuimos tan maravillosos contigo. Hicimos esto porque dejaste de proveernos de combustible positivo potente. Necesitamos entonces extraer de ti el combustible negativo para mantener nuestra existencia.
2. ¿Quieres saber cómo pudimos haberte dejado así después de todo lo que hiciste por nosotros? Con absoluta facilidad. Sólo pensamos en nosotros mismos. Eres sólo un aparato para nosotros, no una persona. Alguien más tiene nuestro interés ahora y los consideramos mejores que tú en todos los aspectos.
3. Estarás perplejo de cómo podemos pasar a otra persona tan pronto después de estar contigo, especialmente dado que dijimos que tú y yo éramos almas gemelas y estaríamos siempre juntos. Esas son frases estándar que dispersamos como confeti para seducir. Rara vez queremos decir lo que te decimos, puesto que somos mentirosos habituales.
4. ¿Qué estamos haciendo con nuestra nueva adquisición? Más o menos exactamente lo que hicimos contigo: Seduciéndoles y dándoles el periodo dorado. Vamos a aplicarles técnicas similares a la forma en que te encantamos e hipnotizamos como lo hicimos contigo. Esperan que digamos las mismas cosas, les llevemos a los mismos lugares, les compramos los mismos regalos y así sucesivamente, con algunos cambios ocasionales.
5. ¿De qué manera son mejores que yo? Son más guapas, más cariñosas, más inteligentes, más exitosas, más divertidas, más admiradoras, más adoradoras, etc. Son mil veces mejores que tú. Y la verdad es que no lo son, incluso pueden ser menos que tú, pero eso no lo vemos. Para nosotros son brillantes y nuevas, y por lo tanto, sorprendentes.
6. ¿Estamos contentos con esa persona ahora? No nos sentimos felices. Nos sentimos hinchados por el poder que surge en nosotros por el combustible. Les decimos a todos que somos felices, pero sin embargo es para mantener las apariencias (y también con la esperanza de que te enteres de nuestra enorme alegría con esta persona).
7. ¿Qué tiene esa persona que yo no tengo? Para nosotros, el combustible positivo más maravilloso y potente. En tu realidad sois diferentes, pero te sorprenderías de cuánto en común tiene contigo.
8. Ella ni siquiera parece nuestro tipo, así que ¿por qué la hemos elegido? Si
derrama combustible positivo, entonces es nuestro tipo. Eso es lo
único que importa. Todos sois aparatos en nuestros ojos (una vez más, fue mi propio caso).
9. ¿Quieres que nuestra nueva relación falle para sentirte mejor y sentirte validada sabiendo que lo mismo le ha sucedido a la nueva adquisición como te sucedió a ti? Nosotros sabemos que lo haces porque así de odiosa y horrible eres, y nos hace preguntarnos por qué alguna vez te elegimos. No te preocupes, finalmente la relación fallará. Siempre lo hace.
10. Te preguntarás qué errores se cometieron para hacer que nuestra relación se derrumbara. ¿Cuánto tiempo tienes para que enumeremos tu letanía de transgresiones? El hecho es que este es el caso desde nuestra perspectiva, pero en realidad tú no hiciste nada malo.
11. Revives el día que estuviste con nosotros y piensas si estamos haciendo las mismas cosas con la nueva persona como lo hicimos contigo. Por supuesto que lo hacemos.
12. ¿Quieres que te expliquemos por qué hicimos lo que hicimos? No va a suceder. Necesitamos mantenerte pendiente de las respuestas y del cierre de la relación.
13. Intentas darle sentido a lo que ha sucedido, pero no puedes. Sin embargo, no paras de darle vueltas en tu cabeza buscando encontrar respuestas. Ni te molestes. La respuesta no se encuentra en tu cabeza.
14. ¿Estamos pensando en ti? No, no lo hacemos. Tú no existes para nosotros hasta que aparezcas en una esfera de influencia y entonces será tiempo de engancharte de nuevo.
15. ¿Te echamos de menos? Para nada. Sólo extrañamos tu combustible.
16. ¿La queremos más de lo que te quisimos a ti? Le diremos al mundo, a ti y a ella que nunca hemos amado a alguien así antes. Por supuesto que lo hemos hecho. Siempre es lo mismo, aunque no es amor como tú lo entiendes.
17. ¿Volveremos a hablar contigo? Sólo cuando queramos volver a engancharte.
18. ¿Por qué estamos diciendo esas cosas de ti a otras personas? Es una campaña de difamación, acostúmbrate a ella. Todos sois sometidos a ésta. Tú no eres nadie especial.
19. ¿Nos sentimos mal por la forma en que te tratamos? No.
20. ¿Es ella ahora "la única"? Tu reemplazo es siempre la "única" (hasta que llegue la siguiente).
21. No te queremos. Nada fue tu culpa. No podemos ser arreglados. Todo lo que hicimos fue falso. No nos conociste.
Es duro leer todo esto. Más duro aún es asumir que para quien fue todo para ti alguna vez, tú sólo fuiste un simple juego, un instrumento al que usar hasta que se cansó, un aparato al que utilizar hasta que ya no serviste más. Pero cuando conoces este modus operandi, y cuando eres capaz de distinguir y ver estos rasgos, aprendes para la próxima vez que se te cruce en el camino una persona narcisista que mientras más lejos la tengas, mejor irá tu vida.

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