Abandono
Llevo meses escribiendo sobre la paz mental, o mejor dicho, llevo meses con una entrada creada en la que de vez en cuando me dejo caer y escribo sobre ella, pero lo cierto es que me es muy difícil hacerlo cuando no tengo esa paz mental. Y mientras pasan las semanas con esa entrada, aparece de repente el abandono. Y sobre eso sí que me siento muy capaz de escribir porque es lo que llevo días y días sintiendo.
Hay varios tipos de abandono, incluido el abandono a uno mismo. De cualquiera de las formas, es una de las peores sensaciones que se pueden tener. Es sentir que pierdes tu guía, tu brújula, y que no sabes qué hacer ni qué camino tomar. De repente, te sientes perdida. Y muy sola.
Este siempre ha sido mi refugio, mi forma de exteriorizar aquello que a veces tanto me bloquea y que no soy capaz de expresar. Y cuando mi boca no sabe sacar las palabras fuera, mis manos sí lo hacen por ella.
Siento que me han abandonado. Siento que me han dejado sola. Siento que sólo he sido un instrumento en manos de alguien que necesitaba saltar de un balcón a otro. Me he dado cuenta de que no han hecho por mí lo que yo sí he hecho por ellos. Y cada uno es libre de hacer lo que quiera, eso por descontado, pero me siento traicionada. Han sido dos años al lado de una persona con pareja, con mis idas y venidas por no soportar compartirla, pero estando siempre a su lado. Siempre. La última vez que volví, ya nunca me fui. Me quedé el tiempo que ella necesitó. La dije que iríamos a su ritmo, fuera el que fuese. Y así fue. Me quedé hasta el final, un final que yo nunca provoqué, sino que provocaron porque un buen día dicen que no quieren que siga viviendo en la misma casa en la que vive una persona de mi pasado, pero en la que también vive quien me da fuerzas para seguir adelante día a día: Mi hija.
Un buen día, de repente, me hacen elegir. Me dicen que en un sitio o en el otro, pero que ambas cosas no puedo tenerlas. Que si en algún momento quiero salir de ahí, que sólo entonces la busque. Pero que mientras tanto ella se va, que no quiere estar a mi lado. Que me abandona.
Llevo unos días encerrada en mí misma, pero empiezo a necesitar soltar toda esta carga que llevo a mis espaldas. Tengo muchísimos sentimientos dentro: Rabia, coraje, ira, dolor, decepción. Pero sobre todo, tengo una inmensa sensación de abandono.
Siento que cuando más la necesitaba, me ha dado la espalda. Me ha hecho elegir. Y me ha hecho elegir ya, inmediatamente. Porque si dejo pasar el tiempo, corro el riesgo de perderla. Como ella dice, "a eso te arriesgas". Siento que he dado lo mejor de mí misma, 4 años de mi vida, a alguien que a la hora de la verdad no me habría dado lo mismo. De hecho, no me lo ha querido dar. Ha decidido que dos meses han sido suficientes para escoger otro camino. Para elegir a otra persona.
Siento una ganas inmensas de coger el móvil y mandarla un WhatsApp. El problema es que no sé si la diría cuánto la extraño y la necesito, a lo que ella respondería que dejara de escribirla y de molestarla, o si soltarla todo el dolor que siento por dentro. Porque tengo el corazón encogido. Pero a ella eso la da igual. Y su forma de demostrarlo ha sido esa. Abandonándome.
Abandono. Maldito sentimiento.
Comentarios
Publicar un comentario