Un año



Tal día como hoy de hace un año, sobre las 8:15 am, me di mi primer beso con Sandra. Lo que yo no sabía era que ese primer beso iba a traerme tantas cosas buenas durante los siguientes doce meses.

Es difícil resumir todo lo que ha ido pasando este año entre Sandra y yo porque han sido muchísimas cosas las que hemos vivido juntas y prácticamente todas han sido buenas. Durante este año, nos habremos separado físicamente tres semanas como mucho si juntamos todos los días en los que no hemos estado en la misma ciudad debido a mi viaje a Ginebra o a las Navidades que pasé en PR y he de decir que, un año después, sigo teniendo la misma ilusión y las mismas maripositas en la barriga cuando sé que la voy a ver.

Ha sido uno de los años más importantes de mi vida a nivel moral, ético y psicológico y, sin duda alguna, el más importante a nivel laboral, ya que durante este año acabé la carrera y empecé a trabajar. Algo que también he de destacar es que, en el momento de recibir esas dos noticias tan importantes y destacadas, ella estaba físicamente junto a mí.

Sandra es lo mejor que me ha pasado nunca. Tiene todo lo que yo necesitaba, es decir, todo lo que no había tenido hasta ahora. Es una niña con un corazón enorme, que me quiere como nunca nadie me ha querido, que me apoya siempre sin condición alguna, que va de cara, que es responsable, que es muy madura y que es muy estable. Puedo decir, sin ningún tipo de problema, que la admiro y que es sólo ahora cuando entiendo esa célebre frase que dice:"Sin admiración no hay amor".

Digo abierta y públicamente que es la persona con la que quiero pasar el resto de mis días, que ahora sé lo que es estar enamorada de verdad al igual que ahora también sé que nunca antes lo había estado, que con ella a mi lado todo es fácil y que es con ella con quien quiero ir escribiendo día a día un guión en el que ella y yo seamos las principales protagonistas.

Sandra, sólo te puedo decir GRACIAS por estos maravillosos doce meses, por nuestras risas, nuestras conversaciones, nuestras vivencias, nuestras confidencias, nuestras caricias, nuestros besos y nuestro amor, que cada día que pasa es más y más fuerte por parte de ambas. Puedo decir con prácticamente toda la convicción del mundo que nada ni nadie puede ya estropear esto.

Gracias por estos 365 días. Espero pasar junto a ti 365.000 días más y, cuando estos se acaben, 365 vidas más a tu lado. TE AMO.



Comentarios