...¡porque ocurrió el milagro!
¿Te acuerdas que ayer te dije que se me había roto el coche?¡Pues al final no! Cuando me llamó esta mañana el mecánico para decirme que simplemente se había soltado un tapón y que me había quedado sin aceite, me puse a llorar de la emoción. El pobre mecánico no hacía más que decirme:"Pero si son buenas noticias...". Claro, es que él no sabe lo que significa para mí tener de nuevo a mi Blybly conmigo.
Además, tenía otro asunto pendiente y, aunque no salió bien, al final tampoco salió tan mal como esperaba. Quiero aprovechar para dar las gracias desde aquí a Gonzalo por haberme acompañado durante toda la mañana de hoy, que ha dado para mucho, y haberme invitado a comer. Gonzalito, que te quiero mucho, ya lo sabes tú. Muchas gracias, de verdad.
¡Vuelvo a ser feliz!
Comentarios
Publicar un comentario