Nada es infinito

¿Sabes qué día es hoy? Claro que sí: Es Jueves. Tal vez para ti hoy sea un día importante porque es el último día de la semana y el primero del finde porque ya mañana no tienes clase, porque esta noche vas a salir o simplemente porque esta noche es la gala de GH, pero para mí es importante porque (¡por fin!) hice el dichoso examen de mapas, países y capitales. Y es que, al final, todo pasa.

Y todo pasa para bien o para mal. Cuando estamos bien, nos da pena que el tiempo pase. Yo soy de esas personas que en vez de disfrutar de lo que me queda, pienso en el tiempo que ya pasó. Fíjate hasta qué punto soy agonías que mis perros tienen aún 5 años, me deben de quedar (si Dios quiere) otros 5 años más a su lado como mínimo y ya estoy sufriendo porque algún día me faltarán... Pero quizás tú no eres como yo y sabes disfrutar de cada segundo como si fuera el último. Si eres de esa clase de personas, que sepas que te envidio.

Sin embargo, cuando todo nos va mal, estamos deseando que el tiempo pase rápidamente. En esos momentos, el tiempo se paraliza, pasan las horas y los días como si fueran minutos o segundos y no ves el final del túnel. A veces te paras a pensar si la culpa fue tuya o si hiciste algo mal, los recuerdos vuelven a tu mente una y otra vez, puedes llegar a pasarte muchos días llorando y te haces preguntas que no tienen respuesta. Yo soy de esa clase de personas, de las que necesito entender todo para pasar página, pero a base de tiempo, sufrimiento, dolor y superación he aprendido algo muy importante: Que cada vez que me ha pasado algo malo, siempre me ha venido algo mejor después.

Y es que, para bien o para mal, nada es infinito.



Mil vueltas sobre la almohada,
me pongo el mundo al revés;
¿por qué será que siempre fallan
mis ganas de hacerlo bien?
¡Ya sé! Tal vez me pierda de vista:
no quieras saber por qué;
cambiar el swing, bailar sin medida
hasta que duelan los pies.

Quizás el mundo sea humano
y tenga previsto un ardid;
con la indulgencia a desmano
ya poco se puede pedir.
¿Qué hacer si siempre encuentro a lejos 

motivos para seguir?
¿Qué hacer si no me van los consejos?


Si te preguntan dile a los demás que fui un cometa errante,
una luz que se perdió buscando el Norte;
tengo la impresión que mi vida cambiará
a mejor mañana, mejor sin más; 

mejor mañana, mejor sin más.

500 gramos de nicotina pegados en el pulmón,
cientos de litros de cafeína acelerando el motor;
¿qué hacer si no sé quedarme quieta
sentadita en mi sillón?
Mejor soñar, perder la cabeza...
 


Si te preguntan dile a los demás que fui un cometa errante,
una luz que se perdió buscando el Norte;
tengo la impresión que mi vida cambiará
a mejor mañana, mejor sin más; 

mejor mañana, mejor sin más.
Bailar, cantar, sentir el swing,
creer que todo cambiará;
así me siento más feliz,
da igual lo tengo que intentar,
cada nota me hace sonreír.


Dile a los demás que fui un cometa errante,
una luz que se perdió buscando el Norte;
tengo la impresión que mi vida cambiará
a mejor mañana, mejor sin más; 

mejor mañana, mejor sin más,
mejor mañana, mejor sin más.

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