A ti

Me he sentado frente al ordenador para escribir la entrada de hoy, he abierto mi blog y me he sorprendido enorme y gratamente al ver que ya se han superado las 200 visitas. Eso supone unas 18 visitas al día desde que empecé a escribir y bueno, no sé para ti, pero para mí es bastante más de lo que imaginaba. La verdad es que ha sido toda una sorpresa y por eso he decidido que hoy te voy a escribir a ti. Sí, a ti. Porque es agradable saber que lo que empecé escribiendo por y para mí, ahora lo lees tú también. Porque sin haberte dicho nada de que había creado un blog, te ha bastado simplemente con ver una dirección como frase del MSN y has pinchado sobre ella para ver qué era. Porque estás compartiendo mi día a día, mis sentimientos, mis pensamientos y mi forma de ser. Porque me estás conociendo cada día un poco más. Porque, aunque no dejes comentarios, casi todos los días me dices:"Hey, he leído tu blog". Y porque tal vez sientas la curiosidad de saber qué he escrito hoy o sobre qué voy a hablar, sólo puedo darte las gracias. Espero que sigas visitándome a menudo y que el contador de visitas siga subiendo día a día.

GRACIAS.


 

Llego nuevamente 
a sentir ahora a mi alrededor 
la extraña emoción;
todo el tiempo se ha parado 
en el reloj del corazón.  

Porque tanto os debo 
en el alma llevo a mi público de ayer 
por estar aquí de nuevo, 
maravilloso fue volver.  

Ya reconozco al caballero 
que manda flores y no se quién es,
y al estudiante dicharachero 
que es un Don Juan en busca de su Inés;  
al señor que con su esposa va 
y se ríe como un cascabel,
y a los novios que al final están 
y que no aplauden ni yo sé por qué.  
Agradecida y emocionada, 
solamente puedo decir: 
Gracias por venir.  

Y las rayas de mi mano son el compás de una canción.  
Al estar conmigo todos sois testigos: 
Mi emoción he de vencer;  

encontrando a mis amigos, maravilloso fue volver.  
Ya reconozco al caballero 
que manda flores y no se quién es,
y al estudiante dicharachero 
que es un Don Juan en busca de su Inés;  
al señor que con su esposa va 
y se ríe como un cascabel,
y a los novios que al final están 
y que no aplauden ni yo sé por qué.  
Agradecida y emocionada, 
solamente puedo decir: 
Gracias por venir.

Comentarios